El proceso de inserción laboral no siempre es lineal. A veces implica pausas, dudas y momentos de reconstrucción personal. Así lo ha vivido Isabel Aguado Guillén, vecina de Alicante, cuya historia refleja cómo un itinerario personalizado puede marcar un antes y un después en la vida de una persona con discapacidad.
A sus 57 años, Isabel tuvo que afrontar una discapacidad física sobrevenida reconocida en un 65 %, que la llevó a usar una prótesis en el brazo derecho. Hoy, su reincorporación al mercado laboral ha sido posible gracias al acompañamiento del programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”, a través de la entidad Incorpora COCEMFE Alicante.
Antes de su incorporación estable al programa, Isabel había tenido varios acercamientos al mismo con algunas entradas y salidas. No era desinterés, sino una cuestión de tiempos, ya que en aquel momento vital no se encontraba preparada para iniciar un proceso de orientación continuado.
Fue en 2025 cuando decidió retomar el contacto con COCEMFE Alicante, pero esta vez con mayor estabilidad y determinación. A partir de ese momento, el acompañamiento individualizado le permitió trabajar progresivamente en la definición de su objetivo profesional, reforzar su autoestima y abrir nuevas posibilidades de inserción laboral.
Durante las sesiones individualizadas, el equipo técnico diseñó junto a ella un itinerario personalizado que incluyó la definición de su perfil profesional, la elaboración y actualización del currículum, la preparación de entrevistas de trabajo, el uso de herramientas digitales para la búsqueda activa de empleo, el refuerzo de competencias personales y el empoderamiento.
Este modelo de intervención, característico del programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”, pone el foco en la autonomía y en el fortalecimiento de la confianza, especialmente en procesos de inserción sociolaboral dirigidos a personas con discapacidad.
El 24 de noviembre de 2025 llegó la oportunidad que consolidó todo el proceso: Isabel fue seleccionada para cubrir un puesto de auxiliar de información en la estación de tren de Alicante. Gracias a esta oportunidad, la usuaria ha retomado su carrera laboral y desempeña su puesto de trabajo con éxito.
La empresa valora muy positivamente su desempeño y destaca su implicación, su capacidad de trabajo en equipo y su excelente atención al público. Esta incorporación no solo ha supuesto una mejora significativa de su situación económica, sino también de su bienestar personal y su desarrollo profesional.
Detrás de cada participante del programa Incorpora hay un equipo de profesionales que trabaja de forma estrecha y coordinada para mejorar la empleabilidad de sus participantes. En el caso de Isabel, el proceso se basó en la escucha activa, el respeto y la adaptación a su momento vital: “Desde el principio entendimos que necesitaba su propio tiempo para recolocarse personal y profesionalmente, y el programa Incorpora nos permite precisamente eso: adaptarnos al momento vital de cada persona”, señala la técnica responsable de su seguimiento, y añade: “Cuando en 2025 decidió retomar el proceso con mayor estabilidad, comenzamos a trabajar de nuevo de forma individualizada desde todas las áreas. Poco a poco vimos cómo Isabel volvía a creer en sus capacidades hasta lograr su incorporación al mercado laboral”.
Para Isabel, su paso por el programa ha supuesto un verdadero punto de inflexión: “Mi situación laboral antes de empezar con COCEMFE Alicante estaba marcada por la tristeza y la desesperación. Con mi discapacidad y mi edad, tenía muchas dudas de que pudiera encontrar otro trabajo”, explica.
Tras cerrar su proyecto personal de zapatos personalizados, una decisión que define como difícil y dura, buscaba estabilidad mental y económica: “Confié plenamente en COCEMFE Alicante, porque sabía que trabajaban con personas con discapacidad y, además, una de las técnicas del programa había sido clienta mía y me transmitió mucha confianza. Me dijeron que el programa me ayudaría con la autoestima, y fue totalmente cierto”, cuenta.
Isabel destaca especialmente el trabajo de orientación y empoderamiento que se incluye en el itinerario personalizado: “No sabía hablar de mí, me daba vergüenza decir mis puntos fuertes, ya que, al no haber podido seguir con mi negocio, no me sentía así”, comenta.
Hoy su discurso es diferente y refleja el éxito del proceso de inserción sociolaboral: “Ya no dudo de mi potencial”. Además, cuando se le pregunta si recomendaría el programa Incorpora, responde sin dudar: “100 %. Ha marcado un antes y un después. Hacen una labor increíble con nosotros, pero también con las empresas, invitándolas a venir para darnos charlas y buscando ofertas para que tengamos más oportunidades”.
Historias como la de Isabel evidencian la importancia de apostar por modelos de inserción laboral centrados en la persona, especialmente cuando se trata de personas en situación de vulnerabilidad.
![]()
Recibe semanalmente en tu correo las últimas noticias en materia de discapacidad.